Evaluando al evaluador.
Me toca por trabajo supervisar procesos de evaluación.
Preocupantemente me encuentro con un problema recurrente:
Olvidar qué y para qué estamos evaluando.
Olvidar el modelo donde se está trabajando.
Entonces evaluamos desde criterios tradicionales que pueden no aplicarse a la situación específica.
Preocupantemente y más complejo aún, cuando me doy cuenta que la tradición educativa que no es lo más funcional para nuestros nuevos desafíos pesa en lo operativo.
Categorías:Pensamiento educativo, evaluación

na